Si estás buscando libros infantiles recomendados en Chile para este 2026, en Gota de Lluvia te compartimos una selección pensada para fomentar la lectura en niñas, niños y jóvenes. Son historias que invitan a imaginar, emocionarse y reflexionar, ideales para leer en casa, en la escuela o en espacios de mediación lectora.
Leer desde la infancia: una puerta a la imaginación y la creatividad
Fomentar la lectura desde edades tempranas es clave para el desarrollo de habilidades como la comprensión, la creatividad y la empatía. Por eso, esta recomendación de literatura infantil y juvenil reúne títulos que destacan por su calidad, sus ilustraciones y sus temáticas, conectando con las experiencias y emociones de las nuevas generaciones.
Estos libros no solo entretienen, también abren conversaciones importantes y fortalecen el vínculo con la lectura, convirtiéndose en herramientas valiosas para familias, docentes y mediadores.
5 libros infantiles recomendados para leer en 2026
En esta selección encontrarás libros que abordan distintos temas y estilos, ideales para acompañar el crecimiento lector:
22 maneras de no ser, de Eleonora Arroyo y Ariel Cortese. Un libro que invita a reflexionar sobre la identidad y a cuestionar estereotipos desde una propuesta lúdica. Autora: Eleonora Arroyo Ilustrador: Ariel Cortese Editorial: Ediciones Liebre.
El Gallinero, de María José Floriano y Federico Delicado. Un libro álbum con una potente narrativa visual que aborda la convivencia y la organización social. Autora: María José Floriano Ilustrador: Federico Delicado Editorial: Kalandraka.
Un mapa para Palestina, de Maysa Odeh y Aliaa Betawi. Una obra que conecta territorio, memoria e identidad desde una mirada sensible, acercando temas complejos a lectores jóvenes. Autora: Maysa Odeh. Ilustradora: Aliaa Betawi. Editorial: Akiara Books
Mentiras y Moretones, de Pablo Bernasconi. Un libro que combina humor, ironía e ilustración para explorar emociones y contradicciones del mundo adulto. Autor e ilustrador: Pablo Bernasconi. Editorial: Fondo de Cultura Económica (FCE)
Al sur de la Alameda, de Lola Larra y Vicente Reinamontes. Novela gráfica chilena que aborda las movilizaciones estudiantiles desde la mirada juvenil.Autora: Lola Larra. Ilustrador: Vicente Reinamontes. Editorial: Ediciones Ekaré Sur (también publicada en otras ediciones internacionales)
Cada uno de estos títulos ofrece una experiencia de lectura única, combinando narrativas atractivas e ilustraciones que enriquecen la comprensión y el disfrute, fortaleciendo el fomento lector en distintos contextos.
En una nueva emisión del programa Gota de Lluvia, disponible en YouTube, Facebook, Spotify y radio online, la conductora Cecilia Lagos conversó con la escritora Ana María del Río sobre su libro “Yo soy la feliz Violeta”, una biografía novelada de Violeta Parra orientada a la literatura infantil y juvenil, abordando su enfoque narrativo y su visión crítica del género en Chile.
Una mirada crítica a la literatura infantil y juvenil
Durante la entrevista, Ana María del Río expuso una postura clara sobre el estado actual de la literatura infantil y juvenil. La autora cuestionó la tendencia a simplificar los contenidos, señalando que existe una “puerilización” que subestima a los lectores más jóvenes.
En contraposición, defendió una narrativa que aborde temas complejos como la identidad, la pobreza o la muerte, destacando que los niños y niñas son lectores exigentes que requieren coherencia, honestidad y rigor en cada historia.
En este contexto, la escritora enfatizó que no cree en las moralejas impuestas, sino en la capacidad de los lectores para construir sus propias interpretaciones a partir del relato.
El origen de “Yo soy la feliz Violeta”
El libro surge a partir de un encargo de la Biblioteca Nacional, bajo la dirección de Pedro Pablo Zegers, con el objetivo de acercar la figura de Violeta Parra al público infantil y juvenil.
Inicialmente concebido en tercera persona, el proyecto enfrentó dificultades relacionadas con derechos de autor. Esto llevó a una solución creativa: eliminar citas directas y adoptar una narración en primera persona, permitiendo construir una voz cercana y accesible para los lectores jóvenes.
Esta decisión transformó el libro en una propuesta literaria innovadora, donde la vida de la artista se presenta con una voz íntima, sin perder la profundidad de su historia.
Ilustración y narrativa: una obra visualmente integrada
Uno de los aspectos destacados del libro es la colaboración con la ilustradora Karina Coc, cuyo trabajo aporta una dimensión visual que dialoga directamente con el texto.
Relación texto-imagen: las ilustraciones no acompañan, sino que interpretan la historia.
Estilo visual: imágenes sugerentes, claras y expresivas.
Proceso creativo: trabajo conjunto que permitió integrar sensibilidad artística y narrativa.
El resultado es una obra que se acerca al formato de libro álbum, potenciando la experiencia de lectura en niñas, niños y jóvenes.
Literatura, memoria y formación de lectores
Para Ana María del Río, la literatura cumple un rol clave en la transmisión de la memoria histórica, especialmente en contextos educativos. A través de la historia de Violeta Parra, el libro permite abordar temas como la pobreza, la resiliencia y la creatividad desde una perspectiva cercana.
En este sentido, la obra funciona como una herramienta de fomento lector y también como un puente hacia la literatura regional, conectando a los lectores con figuras fundamentales de la cultura chilena.
El concepto de “feliz” en el título no responde a una idea tradicional de felicidad, sino a una noción de libertad, perseverancia y búsqueda personal.
Trayectoria y visión de la autora
Ana María del Río, escritora y profesora de literatura, cuenta con una amplia trayectoria en narrativa y formación de lectores. En la entrevista, compartió aspectos de su proceso creativo, destacando la escritura nocturna, el silencio como condición fundamental y una fuerte influencia de experiencias personales en su obra.
La autora se define como feminista y ha enfrentado desafíos personales como enfermedades graves, elementos que también han marcado su mirada literaria y humana.
En una reciente emisión del programa radial Gota de Lluvia, la compañía de mediación lectora y narración oral Ziento un Cuento compartió su trayectoria, su trabajo en la Región de Los Ríos y su mirada pedagógica sobre la infancia, el juego libre y la oralidad, en el marco del proyecto Cuentos Viajeros desarrollado junto a JUNJI.
Con más de 12 años de trayectoria, Ziento un Cuento se ha consolidado como una de las experiencias más reconocidas en narración oral y mediación lectora en Chile. Fundada en 2012 por Denis Abarca, Janet Bustos, María Pizarro, la agrupación ha ampliado su trabajo desde los espectáculos de narración hacia procesos formativos, capacitaciones y experiencias de lectura con niños, niñas, familias y comunidades.
Una trayectoria reconocida en narración oral y mediación lectora
Durante la conversación en Gota de Lluvia, la compañía repasó parte de su recorrido artístico y pedagógico, marcado por el trabajo sostenido en fomento lector, formación de audiencias y creación de experiencias culturales dirigidas a la infancia.
Ese camino fue recientemente respaldado con un reconocimiento nacional a la trayectoria en artes escénicas, en el ámbito de la narración oral. Para la agrupación, este hito no solo valora su historia, sino también la posibilidad de proyectar nuevos talleres, viajes, encuentros y acciones comunitarias durante los próximos años.
El juego libre como centro del aprendizaje
Uno de los ejes principales de la entrevista fue la defensa del juego como parte esencial de la cultura de la niñez. Para Ziento un Cuento, el juego no debe entenderse solo como una herramienta didáctica, sino como una forma legítima de aprender, habitar el mundo y construir relaciones.
Desde esa perspectiva, la mediación lectora no se plantea como una clase expositiva ni como una instrucción vertical. Por el contrario, propone una relación horizontal con niños y niñas, basada en la escucha activa, el respeto por sus ritmos y la confianza en sus capacidades.
La compañía resumió esta mirada en una idea central: los niños y niñas no aprenden jugando como consecuencia secundaria; aprenden porque juegan. En ese marco, el rol de las y los adultos consiste en resguardar el espacio lúdico, acompañar sin invadir y abrir posibilidades de exploración.
Cuentos Viajeros en la Región de Los Ríos
La visita de Ziento un Cuento a la Región de Los Ríos se vincula con el proyecto Cuentos Viajeros, una iniciativa financiada por el Fondo del Libro y desarrollada en alianza con JUNJI. El programa contempla actividades en jardines infantiles y espacios comunitarios de distintas localidades del territorio.
Entre los lugares considerados en esta etapa se encuentran Iñahuapi, Pitriuquén, Lago Ranco e Illigue, donde la propuesta incluye narración oral, dispositivos de juego, lectura compartida y talleres con familias y comunidades.
La metodología combina libros, materiales nobles y elementos de exploración sensorial, como telas, piedras y estructuras desplegables, para crear ambientes de descubrimiento. A ello se suman encuentros de tarde orientados a fortalecer el vínculo entre lectura, oralidad, juego y creación colectiva.
Gabriela Mistral como inspiración pedagógica y política
Otro de los núcleos del diálogo fue la presencia de Gabriela Mistral en el proyecto. La compañía explicó que Cuentos Viajeros se inscribe en la conmemoración de los 80 años del Premio Nobel de la autora chilena, retomando su obra desde una lectura amplia, contemporánea y crítica.
Lejos de reducir a Gabriela Mistral a una imagen escolar simplificada, Ziento un Cuento propone revisitarla como una figura compleja: poeta, educadora, pensadora y defensora de la infancia. En esa línea, el poema “La ronda” aparece como una inspiración simbólica y metodológica.
La ronda, señalaron, no es solo un juego infantil, sino también una imagen política: un espacio donde todas y todos participan, se cuidan mutuamente y avanzan en común. Esa idea atraviesa buena parte de su trabajo de mediación.
Oralidad, escritura creativa y escucha de la infancia
Para la compañía, la oralidad antecede al libro y funciona como una música que prepara el encuentro con la lectura escrita. Por eso, narrar, susurrar, rimar y conversar forman parte de una misma experiencia cultural y afectiva.
Esa convicción también se ha expresado en proyectos de escritura creativa desarrollados con niños y niñas, donde la voz infantil ocupa un lugar protagónico. La agrupación destacó experiencias editoriales y pedagógicas en las que las infancias escriben, imaginan y producen sentido desde sus propios mundos.
Más que obtener resultados instrumentales inmediatos, la mediación lectora que impulsa Ziento un Cuento busca fortalecer la empatía, la comprensión de los conflictos, el goce estético y la posibilidad de reconocer al otro como un sujeto legítimo.
Los desafíos de sostener experiencias culturales para la niñez
Junto con compartir sus aprendizajes, la compañía también abordó las dificultades estructurales que enfrenta la gestión cultural en Chile. Entre ellas, mencionó la dependencia de fondos concursables, la inestabilidad financiera y la necesidad de que el Estado garantice continuidad a experiencias gratuitas y de calidad para las familias.
Asimismo, planteó la importancia de sistematizar metodologías y procesos para resguardar lo aprendido, proyectarlo en el tiempo y ponerlo a disposición de nuevas comunidades educativas y culturales.
En ese horizonte, la agrupación reafirmó una convicción que atraviesa toda su trayectoria: la mediación lectora exige escucha, apertura y disposición a transformarse en el encuentro con la infancia.
El libro “Yo soy la feliz Violeta”, publicado por Editorial Catalonia, fue escrito por Ana María del Río e ilustrado por Karina Cocq. La obra presenta una biografía novelada sobre la infancia de Violeta Parra y acerca su memoria, imaginación y raíz popular a lectoras y lectores de distintas edades.
La publicación propone un recorrido por la niñez de Violeta Parra, una de las creadoras más importantes de la cultura chilena y autora de la emblemática canción “Gracias a la vida”. A través de una narración sensible y cercana, el libro reconstruye recuerdos, paisajes y emociones que marcaron sus primeros años, articulando un relato donde confluyen infancia, memoria y tradición popular.
Una biografía novelada sobre la niñez de Violeta Parra
En “Yo soy la feliz Violeta”, la protagonista recuerda su infancia desde el viaje en tren que la lleva por primera vez a Santiago. Desde ese punto, Violeta —a quien su familia llama “Viola”— comienza a ordenar sus recuerdos como si bordara una gran arpillera hecha de canciones, aromas, travesuras, dolores y paisajes del sur de Chile.
El relato destaca por su tono entrañable, en el que conviven el humor, la ternura y una sensibilidad marcada por la observación del entorno. En sus páginas aparecen hermanos revoltosos, padres que cantan y cosen, abuelos sabios, fiestas campesinas, animales queridos y cerros que acompañan una infancia libre, curiosa y desobediente.
Ana María del Río y Karina Cocq dan vida a un libro para todas las edades
La obra fue escrita por Ana María del Río e ilustrada por Karina Cocq, cuya propuesta visual aporta una delicadeza poética que dialoga con la dimensión emocional del texto. El resultado es un libro que no solo relata episodios de infancia, sino que también permite vislumbrar el origen de una sensibilidad artística profundamente vinculada a la tierra, la familia y la memoria colectiva.
Más que una aproximación biográfica convencional, esta publicación editada por Editorial Catalonia ofrece una lectura afectiva sobre el nacimiento de una mirada creadora. Desde esa perspectiva, el libro permite comprender cómo la infancia de Violeta Parra fue también el espacio donde comenzaron a formarse su imaginario, su oído popular y su conexión con el mundo cotidiano.
Un libro sobre memoria, arte y cultura popular
“Yo soy la feliz Violeta” se proyecta como una lectura recomendada para niñas, niños y personas adultas, al tender puentes entre literatura, historia cultural y mediación lectora. La obra emociona, hace reír y pone en valor la experiencia infantil como territorio donde nacen la identidad, la creatividad y el vínculo con la comunidad.
Al abordar la infancia de Violeta Parra desde una perspectiva íntima y literaria, el libro también reivindica la importancia de la memoria del pueblo, la oralidad y las raíces culturales que marcaron a una de las figuras esenciales del arte chileno.
Claves del libro “Yo soy la feliz Violeta”
Título: Yo soy la feliz Violeta
Autora: Ana María del Río
Ilustradora: Karina Cocq
Editorial: Catalonia
Figura central: Violeta Parra
Temas: infancia, memoria, imaginación, cultura popular y mediación lectora
Público: niñas, niños y personas adultas
Con una propuesta que combina literatura, ilustración y memoria cultural, “Yo soy la feliz Violeta”, de Editorial Catalonia, invita a reencontrarse con la niñez de Violeta Parra y con las raíces sensibles de una obra que sigue siendo fundamental para Chile.
La Coordinación Regional del PNL, junto al Comité Técnico Regional y la Mesa Regional del PNL, invitó a organizaciones y agentes culturales de Los Ríos a integrar el Calendario Regional del Mes del Libro 2026, que se lanzará el 2 de abril para visibilizar actividades vinculadas al libro, la lectura y la oralidad.
En el marco del próximo Mes del Libro 2026, que se celebra durante abril, las entidades organizadoras convocaron nuevamente a instituciones, agrupaciones, espacios culturales y mediadores de la región a ser parte de esta programación conjunta, cuyo propósito es destacar la diversidad de iniciativas que se desarrollan en torno al ecosistema regional del libro, las lecturas y la oralidad.
La invitación busca fortalecer la circulación de actividades y relevar el trabajo de las personas, equipos y organizaciones que impulsan acciones culturales en distintos territorios de Los Ríos. Para ello, se pondrá a disposición la plataforma Comunidad Creativa Los Ríos y sus canales asociados, donde se difundirá el calendario regional con las distintas propuestas que se sumen a esta conmemoración.
Convocatoria abierta para actividades del Mes del Libro 2026
Desde la organización explicaron que el objetivo del calendario es visibilizar las actividades que se realicen en la región durante abril, poniendo en valor tanto la programación como a quienes la hacen posible. La iniciativa apunta a consolidar una agenda compartida que permita fortalecer la difusión de ferias, talleres, encuentros, lanzamientos, intervenciones, lecturas y otras acciones ligadas al fomento lector y la creación cultural.
Cómo participar en el calendario regional
Para ser parte del Calendario Regional del Mes del Libro 2026, las organizaciones interesadas deberán completar un formulario por cada actividad que deseen incorporar. Además, deberán adjuntar las piezas gráficas digitales disponibles, como afiches, invitaciones o virales, junto con los logos de las entidades organizadoras.
Debe completarse un formulario por cada actividad.
Se solicita adjuntar material gráfico digital y logos institucionales.
Lanzamiento del calendario será el 2 de abril
La idea es presentar oficialmente el calendario regional el próximo 2 de abril de 2026, fecha en que se conmemora el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil y que marca, además, el inicio de las actividades del Mes del Libro en la región.
Con esta convocatoria, la Coordinación Regional del PNL, el Comité Técnico Regional y la Mesa Regional del PNL buscan articular una programación amplia y descentralizada, capaz de mostrar la riqueza del trabajo cultural que se despliega en Los Ríos en torno al libro, la lectura y la oralidad.
En la Región de Los Ríos, el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia alertó sobre el aumento de casos de explotación sexual infantil, al reportar 75 posibles víctimas entre 2021 y 2025, con el objetivo de reforzar la protección y promover las denuncias en canales oficiales.
Aumento de casos reportados desde 2021
Según informó el diario regional El Diario Austral, la directora regional del Servicio, Carolina Lillo, detalló que en 2021 —año en que fue creado el servicio— se registraron 3 posibles víctimas en la región. En 2022 se informaron 11 casos; en 2023, 18; en 2024, 22; y en 2025 los antecedentes indicaron 21 situaciones asociadas a explotación sexual de niños, niñas y adolescentes.
En total, la autoridad reportó que solo durante el año pasado ingresaron 73 denuncias por Explotación Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes (ESNNA) en la Región de Los Ríos. Estas cifras reflejan una preocupación sostenida en el territorio y refuerzan la necesidad de que la comunidad reconozca las señales de alerta y utilice los canales formales de denuncia.
Canales para denunciar de forma anónima
Si tienes información sobre posibles casos de explotación sexual infantil, puedes realizar una denuncia anónima y gratuita al programa Denuncia Seguro, llamando al *4242 desde cualquier teléfono o ingresando a denunciaseguro.cl. La plataforma está diseñada para resguardar la identidad de quienes entregan antecedentes y facilitar que la información llegue a las autoridades competentes.
Este canal funciona como un complemento a las denuncias formales ante el Ministerio Público y las policías, y permite que la comunidad aporte información relevante frente a hechos que vulneran gravemente los derechos de niños, niñas y adolescentes.
Orientación frente a vulneraciones de derechos
Además, para denunciar vulneraciones de derechos de niños, niñas o adolescentes u otras consultas relacionadas, el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia dispone del teléfono +56 22 497 9602. La atención se realiza de lunes a jueves entre 8:30 y 16:00 horas, y los viernes de 8:30 a 15:30 horas.
En estos canales se puede solicitar orientación frente a situaciones de maltrato, negligencia u otras formas de vulneración, así como recibir información sobre la red de protección y los pasos a seguir para resguardar el interés superior de la niñez.
Derechos de la niñez, lectura y comunidades protectoras
Desde Gota de Lluvia, plataforma dedicada a la literatura infantil y juvenil y al fomento lector en Los Ríos, se releva que la protección frente a la explotación sexual infantil es parte de los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes. Garantizar su seguridad también implica asegurarles acceso a la cultura, a la lectura y a espacios de participación en sus comunidades.
El fortalecimiento de redes locales —familias, escuelas, bibliotecas comunitarias, organizaciones culturales y proyectos territoriales en Valdivia y su entorno— contribuye a crear entornos seguros donde la niñez pueda leer, imaginar y crecer libre de violencias. Informarse, conversar estos temas y conocer los canales de denuncia es una tarea compartida por toda la comunidad.
En un reciente episodio del programa radial Gota de Lluvia, la conductora Cecilia Lagos conversó con la mediadora cultural Estéfani Díaz Azúa sobre cuatro revelaciones en torno a la lectura y la infancia que invitan a repensar la literatura infantil y juvenil.
Una “militante de la infancia y el afecto”
Narradora oral, mediadora cultural y autodefinida “militante de la infancia y el afecto”, Estéfani Díaz Azúa fue reconocida en 2024 como parte de las 100 Jóvenes Líderes de Chile. Desde su experiencia en espacios comunitarios, bibliotecas y residencias de protección, su trabajo pone el foco en la lectura como un acto de vínculo y cuidado.
Más que pensar en la lectura como una habilidad escolar o un ejercicio individual, Díaz Azúa la concibe como una herramienta para construir afecto, identidad y comunidad. Su propuesta dialoga con experiencias de fomento lector y proyectos de literatura regional que buscan situar a niños y niñas como protagonistas de sus propias historias.
Primer descubrimiento: la lectura no empieza ni termina en un libro
En el centro de su enfoque está la mediación lectora, entendida como la creación de un puente entre una persona y una historia. Ese puente no siempre pasa por un libro: puede ser una narración oral, un textil que cuenta una historia con sus hilos o un objeto cotidiano que evoca un relato compartido.
Una de sus herramientas más potentes es el fanzine poético, un formato vinculado a la contracultura y la autogestión. A través de recortes de poemas de distintas autoras, niños y niñas pueden construir su propio collage literario: “cada persona puede construir su propia poesía a partir de extractos de otras poetas”. Al ver su texto impreso, dejan de ser solo consumidores y se convierten en creadores.
El resultado es un impulso genuino por seguir leyendo y escribiendo en comunidad, un deseo que nace del goce y no de la obligación. La lectura deja de ser una tarea para convertirse en una experiencia compartida de juego, creación y pertenencia.
Segundo descubrimiento: la brecha lectora se abre antes de nacer
Una de las ideas más contraintuitivas que plantea Estéfani Díaz Azúa es que la relación con la narración comienza incluso antes del nacimiento. Desde la vida intrauterina, señala, somos seres permeables a la voz y la emocionalidad de la madre: el primer contacto con el lenguaje llega a través del ritmo.
Invocando a Octavio Paz, recuerda que el ritmo “es a la palabra como la célula de la vida”. Todo parte con el latido del corazón, ese pulso universal que nos acompaña antes de cualquier palabra. Sobre ese ritmo se construyen nanas, cantos, poesía y folclore oral: un universo simbólico que abre o cierra posibilidades.
Aquí se juega también la brecha lectora. Los niños y niñas que no acceden a estas primeras narraciones rítmicas —canciones, arrullos, versos— pierden un terreno muy difícil de recuperar. Su mundo simbólico se estrecha y las palabras disponibles para nombrar su propia experiencia se vuelven más escasas, profundizando desigualdades que luego se reflejan en la escuela.
Tercer descubrimiento: leerle a un niño es decirle “existes”
Cuando una persona adulta lee en voz alta a un niño, hace mucho más que decodificar palabras. Le ofrece tiempo, atención plena y presencia afectiva. Sin necesidad de decirlo explícitamente, el acto de leerle en voz alta equivale a un “estoy aquí para ti” y a un “tu historia importa”.
Díaz Azúa vincula esta idea con la reflexión del biólogo y pensador chileno Humberto Maturana, quien entendía el amor como el respeto del otro como un “legítimo otro”. Esa existencia, sostiene Estéfani, no se sostiene si no es nombrada por otra voz. Ser leído, ser nombrado, es ser reconocido en el tejido simbólico de la comunidad.
En su trabajo en residencias infantiles, se encontró con la expresión más dura de esa ausencia de reconocimiento en la frase de un niño que no sabía escribir bien su nombre: “si es que está mal escrito, no importa, porque a nadie le importa mi nombre”. Esta confesión revela la profundidad de las heridas que deja una infancia sin narración, sin mirada ni palabra que la sostenga.
Cuarto descubrimiento: de lectores obligados a “electores” de historias
El sistema escolar, aunque bien intencionado, suele asociar la lectura a la evaluación, la prueba estandarizada o la adquisición de habilidades medibles. La lectura se vuelve una herramienta utilitaria y pierde su dimensión de disfrute. “Se mueren las ganas de leer cuando se instrumentaliza”, advierte Estéfani Díaz Azúa.
Desde su experiencia en la Biblioteca Interactiva Latinoamericana Infantil y Juvenil (BILIJ), propone una respuesta sencilla pero radical: transformar a los lectores en electores. En las sesiones de mediación, se presentan varios libros, se genera un “enamoramiento” inicial con cada uno y son los propios niños quienes votan por la obra que quieren escuchar.
Esa decisión colectiva crea un pacto tácito de responsabilidad y disfrute. No es necesario pedir silencio ni atención: el deseo de escuchar nace de la elección propia. En lugar de imponer lecturas, la escuela y las bibliotecas pueden convertirse en espacios donde se ejerce la autonomía cultural desde la infancia.
La lectura como refugio, afecto y resistencia
La mirada de Estéfani Díaz Azúa sitúa la lectura en el plano de lo esencial: no como un lujo ni como un requisito escolar, sino como una herramienta para construir afectos, tejer comunidad y dar forma a la identidad. Leer, en este sentido amplio, es tan necesario como el alimento o el refugio.
Mediar la lectura se vuelve, entonces, un acto de amor y de resistencia: una forma de defender el derecho de la niñez a ser nombrada, escuchada y reconocida. Como ella misma afirma, se siente privilegiada de que su trabajo “le llene el corazón” y la impulse a crear, siempre junto a niños, niñas y jóvenes.
La invitación que deja este episodio de Gota de Lluvia es clara: la próxima vez que pensemos en “fomentar la lectura”, quizás el mejor punto de partida no sea solo ofrecer un libro, sino reservar tiempo, prestar la voz y disponernos a escuchar, con calma, la historia que se construye entre quienes leen y quienes son leídos.
En una nueva emisión del programa radial Gota de Lluvia, transmitida el 26 de noviembre de 2025 por Radio UACh desde Valdivia, las y los niños creadores del podcast infantil Gato Perro al Aire y la mediadora Paula Marín conversaron sobre tenencia responsable de animales y derechos de la niñez.
Un podcast creado por niñas y niños para hablar de animales y cuidados
Gato Perro al Aire es un podcast infantil dedicado al cuidado y la tenencia responsable de animales, concebido y producido por niñas y niños a partir de la revista Gato Perro, también creada por y para la infancia. El proyecto busca sensibilizar a otras familias sobre la importancia de evitar el abandono y el maltrato animal.
En el estudio de Radio UACh participaron los locutores infantiles León, Teva, Maxi y Delia, junto a Paula Marín, integrante del equipo ejecutor que acompaña el proceso creativo. Cada uno asumió roles de conducción y narración en los distintos capítulos del podcast, que se emite quincenalmente los sábados a las 11:00 horas por la 90.1 FM y está disponible también en Spotify.
La primera temporada de Gato Perro al Aire contempla seis capítulos, donde la conversación sobre animales se cruza con temas clave como el respeto, la empatía y los procesos de fomento lector en la Región de Los Ríos.
La experiencia de grabar un podcast infantil: diversión, errores y galletas
Las y los niños describieron la experiencia de hacer un podcast como “divertida” y “una gran experiencia”, a pesar de los desafíos técnicos y emocionales que implica ponerse frente al micrófono. Coincidieron en que, tras el esfuerzo, “el resultado es muy bueno” y expresaron su entusiasmo por participar en una segunda temporada.
Entre las dificultades más frecuentes mencionaron la repetición de tomas, los errores de dicción y las distracciones en el estudio. Teva relató que algunas partes debían repetirse “dos o tres veces”, mientras que León calificó como “horrible” la sensación de mezclar oraciones. Delia confesó que una de las cosas más complejas era “no reírse” y mantener la concentración.
Uno de los elementos más comentados fue el papel de las galletas como incentivo para seguir grabando. Teva reconoció que, aunque a veces pensaba en irse, se quedaba “porque… galletas”, subrayando el componente lúdico y afectivo de esta experiencia de creación sonora.
Tenencia responsable, Ley Cholito y la propuesta de una “Ley Empatía”
El corazón de la conversación estuvo puesto en la tenencia responsable de mascotas y el bienestar animal. Para León, programas como Gato Perro al Aire son necesarios porque “existe harta gente que no le importa el cuidado de sus mascotas, que las abandonan o les dan comida que no es adecuada para ellas”. El podcast se concibe así como una herramienta educativa y de denuncia frente al maltrato animal.
Las y los participantes compartieron aprendizajes concretos: León conoció el libro “El gran libro de los perros según mi gato”; Maxi descubrió que los gatos no pueden ver el color rojo; y el equipo del programa comentó que estos felinos pueden dormir hasta 18 horas al día, entre otros datos curiosos que acercan a la infancia al mundo animal.
Respecto a la responsabilidad de tener una mascota, Maxi señaló que “tener una mascota es una responsabilidad muy grande donde tienes que cuidar a un ser vivo, darle comida, agua, cuidarlo, darle cariño”, mientras Teva enfatizó que lo más importante es “cuidarla y darle cariño”. Para el grupo, los animales son seres vivos que sienten, por lo que maltratarlos equivale a dañar a una persona.
En el ámbito normativo, recordaron la existencia de la Ley Cholito, que establece multas y penas por maltrato animal. Sin embargo, Delia la consideró “muy básica” y planteó la necesidad de reforzarla con nuevas leyes que sancionen el abandono y profundicen la protección de los animales.
Desde una perspectiva educativa, Paula Marín propuso impulsar una “Ley Empatía”, inspirada en una iniciativa reciente de Colombia, para integrar la empatía y “el respeto hacia todas las formas de vida” en el currículum escolar. La idea es que la formación en empatía no sea una actividad extracurricular, sino un eje central para construir sociedades más justas y respetuosas, en línea con los derechos de la niñez y la literatura infantil y juvenil.
La escuela como espacio pendiente para hablar de animales
Las y los niños coincidieron en que el tema de la tenencia responsable casi no aparece en sus colegios. León comentó que se abordó “una vez” y nunca más se retomó, mientras que Delia relató que el asunto suele surgir solo a partir de interacciones informales, como cuando sus compañeros juegan con caracoles en el patio.
Esta ausencia de contenidos sistemáticos refuerza la importancia de proyectos culturales como Gota de Lluvia y Gato Perro al Aire, que abordan la relación entre infancia, animales y cuidados desde una perspectiva de cultura Valdivia y de fomento lector en Los Ríos, conectando el territorio con los debates actuales sobre bienestar animal.
Recomendaciones de lectura y cultura desde la voz de la niñez
En un segmento de “ping pong”, las y los participantes compartieron sus recomendaciones literarias y culturales, reforzando el vínculo entre literatura infantil y juvenil y el universo del podcast.
León recomendó el clásico cómic Mafalda y la trilogía chilena “Yakai”, destacando el humor y el estilo de ilustración. En contraste, no aconsejó leer Gaturro, por considerarlo una mezcla de diseño de Garfield con chistes al estilo de Mafalda.
Teva mencionó los libros de Miss Peregrine y el manga Blue Lock, que le parecen intrigantes y atractivos por su combinación de relato y fútbol.
Maxi se inclinó por los mangas en general, como Haikyuu!!, Kimetsu no Yaiba y Blue Lock, subrayando que la mayoría de los animes tienen un manga de origen “buenísimo”.
Delia recomendó nuevamente Mafalda y el libro “Atrapados” de Oliver Jeffers, que definió como “muy divertido”, aunque a veces no entienda todos los chistes del cómic argentino.
Estas recomendaciones refuerzan el carácter integral del proyecto, donde la conversación sobre animales se vincula con prácticas lectoras y expresiones culturales que amplían el horizonte de las y los oyentes más jóvenes.
En la quinta edición del proyecto Verdad y Belleza, impulsado por la ONG Alerce en la Región de Los Ríos, mediadores, docentes, bibliotecarios y familias se reunirán el 21 y 22 de noviembre en la Universidad Austral de Chile y en Espacio Cunga de Valdivia para articular educación ambiental, inclusión y mediación lectora.
Un proyecto que une patrimonio natural, lectura e inclusión
Verdad y Belleza nace en 2019 como una iniciativa de la ONG Alerce orientada a la educación ambiental con pertinencia territorial en la Región de Los Ríos. Su misión es ofrecer herramientas concretas para trabajar con libros y materiales vinculados al patrimonio natural local, reforzando el fomento lector en Los Ríos y la formación de comunidades lectoras críticas.
Según su coordinadora, la editora e ilustradora Isabel Guerrero, el objetivo central es “acercar la educación ambiental a todas las personas para contribuir al bienestar del medio ambiente y su defensa”, articulando ciencia, lectura y emociones frente a la crisis climática.
Con la pandemia, el proyecto se transformó: lo que inicialmente sería un encuentro formativo presencial se reformuló y dio origen a una revista anual. Esta publicación, que recoge artículos, experiencias de mediación y recomendaciones de lectura, se ha convertido en un soporte clave para difundir los contenidos de los talleres y ampliar la comunidad más allá de Valdivia, con alcance incluso internacional.
Temáticas anuales: del territorio a la diversidad
Cada versión de Verdad y Belleza ha abordado un foco temático específico, respondiendo a brechas detectadas en el ecosistema del libro, la lectura y la educación ambiental:
Año 1 (2020): Patrimonio natural. Libros informativos para “leer el propio territorio” y conectar con la naturaleza local.
Año 2: Primera infancia. Incorporación de libros-objeto, libros-juego, rimas y folclore, atendiendo la falta de materiales de calidad para niñas y niños pequeños.
Año 3: Ruralidad. Trabajo directo con escuelas rurales de Los Pellines y La Misión de Arique, llevando la mediación lectora al territorio.
Años 4 y 5: Inclusión y diversidad. Profundización en mediación lectora para comunidades históricamente excluidas del acceso cultural.
La edición 2025, financiada por el Fondo del Libro, pone el énfasis en la inclusión de personas neurodivergentes, personas sordas y personas ciegas o con discapacidad visual. Este giro se alinea con la defensa de los derechos de la niñez y de las personas con discapacidad, así como con una concepción de la diversidad como riqueza para la cultura Valdivia y el país.
“Como postura política y postura de vida, considero que la diversidad aporta riqueza a la cultura. Y si queremos avanzar en validar esta diversidad, también tenemos que avanzar en inclusión”, sostiene Isabel Guerrero.
Educación ambiental basada en evidencia y comunidades lectoras
El proyecto se sustenta en una educación ambiental basada en evidencia científica, capaz de contrarrestar la desinformación y el negacionismo climático. La invitación es a “hablar con datos”, pero desde prácticas de mediación lectora sensibles a las emociones, la ecoansiedad y las preocupaciones de las nuevas generaciones.
En este marco, la lectura, especialmente la literatura infantil y juvenil, se entiende como una herramienta para imaginar futuros posibles, fortalecer la defensa del territorio y crear comunidades de aprendizaje que se apoyan mutuamente. El encuentro dialoga así con otras experiencias de literatura infantil y juvenil difundidas por Gota de Lluvia.
La revista digital “Verdad y Belleza”: una herramienta abierta a la comunidad
La revista anual del proyecto se ha consolidado como un pilar fundamental para la continuidad de Verdad y Belleza. En su quinta edición, el formato será exclusivamente digital, manteniendo el carácter gratuito y descargable desde los sitios web de ONG Alerce y Trafun Ediciones.
El paso definitivo a lo digital permitirá integrar hipervínculos, recursos audiovisuales y materiales descargables que enriquecen los artículos y experiencias de mediación. La revista incluirá textos de los talleristas invitados, entrevistas, relatos de experiencias con comunidades neurodivergentes, sordas y ciegas, además de recomendaciones de literatura infantil y juvenil orientadas al fomento lector desde la educación ambiental.
Con una estructura clara y un enfoque práctico, la publicación busca ofrecer marcos conceptuales accesibles y, sobre todo, herramientas concretas para que mediadores, docentes y familias puedan replicar experiencias de lectura inclusiva en bibliotecas, escuelas, espacios comunitarios y hogares, fortaleciendo los derechos de la niñez al acceso a la lectura y a la cultura.
En un nuevo episodio del programa radial Gota de Lluvia, emitido esta semana desde Valdivia, la conductora Cecilia Lagos conversó con el escritor y profesor Óscar Díaz Antillanca sobre su universo de ciencia ficción mapuche, el premiado poemario Conjuros: El Pulso del agua y el impacto de su trabajo en el fomento lector en la Región de Los Ríos.
Un escritor mapuche entre la docencia y la ciencia ficción
Debutante en 2023, Óscar Díaz Antillanca se ha consolidado rápidamente como una voz original de la literatura contemporánea desde el sur de Chile. Escritor y profesor, dialoga con lectores jóvenes y adultos a través de un género que define como “ciencia ficción mapuche” o estética retrofuturista, donde la tecnología se entrelaza con la cosmovisión ancestral.
Su propuesta literaria integra el concepto de Quifikimon, el conocimiento antiguo mapuche, como una plataforma para formular nuevas preguntas sobre la identidad contemporánea. Ese cruce entre tradición y futuro se ha traducido en un proyecto de largo aliento que el autor denomina su Calfuverso, un universo cohesionado que abarca narrativa y poesía.
En sintonía con la línea editorial de Gota de Lluvia, centrada en la literatura infantil y juvenil, la entrevista abordó también cómo la ciencia ficción y la poesía se integran a prácticas de fomento lector en Los Ríos, vinculando la creación literaria con procesos educativos y comunitarios.
El Calfuverso: un universo literario interconectado
El núcleo del proyecto creativo de Díaz Antillanca está formado por la novela Calfukimun (2023) y el poemario Conjuros: El Pulso del agua, publicados por Aurea Ediciones. Lejos de ser textos independientes, ambas obras dialogan entre sí y conforman una mitología propia que el autor seguirá expandiendo en próximos volúmenes.
Mientras Calfukimun abre una saga de ciencia ficción mapuche con fuertes elementos poéticos, Conjuros: El Pulso del agua funciona como una precuela que desarrolla, en clave lírica, la cosmogonía del mundo narrativo. Allí se relatan los orígenes del universo, de los planetas y de los seres que habitan el Calfuverso, con el agua como argé o principio vital.
El autor explica que decidió publicar primero este poemario para enriquecer la experiencia de lectura antes de lanzar la secuela de la novela. La alternancia entre narrativa y poesía permite a la audiencia entrar por distintas puertas al mismo universo, ampliando los sentidos de la historia y reforzando el carácter multiforme de su obra retrofuturista.
Este capítulo se suma a otras conversaciones sobre fomento lector en Los Ríos y literatura regional desarrolladas por el proyecto Gota de Lluvia, que desde Valdivia articula libros, radios comunitarias y derechos culturales.
“Conjuros: El Pulso del agua” y el reconocimiento de los ILBA
El poemario Conjuros: El Pulso del agua, publicado bajo el sello de poesía sci-fi Mantis de Aurea Ediciones, se convirtió en un hito para el autor al obtener la Medalla de Oro en los International Latino Book Awards (ILBA), en la categoría Mejor Libro de Poesía del Año en Español – Autor Único.
El reconocimiento llega en un contexto altamente competitivo, con miles de obras postulantes en español, inglés y portugués. Para Díaz Antillanca, más que un punto de llegada, el premio es una motivación: valida la calidad de su escritura a nivel internacional y lo desafía a mantener y elevar el estándar en sus próximos proyectos.
En la entrevista, el escritor profundizó en la dimensión simbólica del libro. El agua aparece como pulso originario que emerge del caos para dar forma al universo, conectando la cosmovisión mapuche con corrientes filosóficas presocráticas. Los textos se conciben como “conjuros” que no solo se interpretan, sino que buscan transformar la sensibilidad del lector y su manera de habitar el presente.
La recepción del poemario en comunidades mapuche ha sido clave: el color azul (calfu), la noción de tiempo circular y otros elementos culturales son reconocidos como propios, lo que refuerza la legitimidad del Calfuverso y su capacidad para dialogar con la memoria colectiva sin caer en la exotización.
Un proceso creativo colectivo e interdisciplinario
Durante el programa, Díaz Antillanca destacó el carácter colaborativo de Conjuros: El Pulso del agua. El ilustrador José Canales creó la portada y más de treinta ilustraciones interiores que amplifican el universo poético, mientras que el editor Aldo Berríos actuó como un “espejo” que ayudó a pulir el texto sin traicionar su esencia.
La diagramadora Marcela Bruna y el equipo de Aurea Ediciones completan este entramado creativo. La editorial, además, apostó por la propuesta arriesgada de lanzar primero un poemario en lugar de una secuela de novela, llegando incluso a inaugurar el sello Mantis para acoger esta experimentación entre poesía, fantasía y ciencia ficción.
Para el autor, este trabajo de co-creación confirma que el libro es un objeto cultural complejo, donde texto, imagen y diseño dialogan para construir una experiencia de lectura inmersiva, especialmente relevante para las audiencias jóvenes que transitan entre formatos digitales e impresos.
Poesía mapuche en el aula y fomento lector en Los Ríos
Como docente de enseñanza media, Óscar Díaz Antillanca integra su trabajo literario en la sala de clases. En colegios como el Colegio de Alerce y el Liceo Polivalente Pueblo Nuevo de Temuco, utiliza su propia poesía y la de autoras como Roxana Miranda para acompañar procesos de búsqueda identitaria entre sus estudiantes.
El autor describe la poesía mapuche como un lenguaje “evocador” que invita a la relectura y a la investigación personal. Desde esa perspectiva, la escritura se convierte en una herramienta de fomento lector en Los Ríos y otras regiones, alineada con la defensa de los derechos de la niñez a acceder a libros, bibliotecas y referentes culturales diversos.
El programa Gota de Lluvia, dedicado a la promoción de la literatura infantil y juvenil, enfatiza en este episodio el rol de la escuela, las bibliotecas y los proyectos comunitarios para acercar la ciencia ficción mapuche a lectoras y lectores jóvenes, ampliando los imaginarios disponibles desde el sur de Chile.
Díaz Antillanca insiste en la importancia de que el escritor se muestre accesible. Sus visitas a establecimientos educacionales y bibliotecas buscan romper la imagen del autor distante y estimular un diálogo directo con quienes leen, se disfrazan de sus personajes, crean fanzines o diseñan calendarios inspirados en el Calfuverso.
Escritura, vida familiar y filosofía creativa
Compatibilizar la docencia, la escritura y la vida familiar exige un alto nivel de disciplina. En la conversación con Cecilia Lagos, el autor relató que escribe principalmente de noche, cuando ya ha terminado sus responsabilidades laborales y domésticas, en un ejercicio sostenido de concentración y cuidado de la salud mental.
“La escritura para mí es lo que me mantiene en tierra”, afirma. La define como una práctica “súper terapéutica” que le permite hiperenfocarse y, en sus palabras, “sobrevivir”. Desde ahí, la creación literaria no se entiende solo como producción de libros, sino como una estrategia vital para procesar emociones, memorias y conflictos.
Su filosofía se resume en la frase que comparte con sus estudiantes: “digno en la derrota y humildes en la victoria”. Para Díaz Antillanca, el éxito puede transformarse en un obstáculo si se convierte en un fin en sí mismo. Por eso, el premio internacional es, más que un trofeo, un punto de partida para seguir explorando nuevas formas de escritura.
Próximos libros y expansión del Calfuverso
En la actualidad, el autor se encuentra finalizando el tercer acto de la secuela de Calfukimun, manuscrito que ya circula entre lectores beta. La próxima entrega promete ampliar el mundo del Calfuverso, profundizar en los vínculos tecnológicos, integrar más conocimiento mapuche y aumentar la acción y las subtramas.
Paralelamente, Díaz Antillanca tiene dos nuevos poemarios terminados, en conversación con Aurea Ediciones y otras casas editoriales. Su horizonte declarado es consolidarse como un “poeta sci-fi mapuche”, una voz capaz de articular ciencia ficción, poesía y cosmovisión indígena desde el territorio y la cultura de Valdivia y el sur de Chile.
Con este episodio, Gota de Lluvia refuerza su apuesta por visibilizar autores y autoras que expanden los límites de la literatura infantil y juvenil, conectando la ciencia ficción mapuche con debates sobre identidad, memoria, derechos culturales y participación ciudadana en la Región de Los Ríos.